fbpx

En principio estar en la zona de confort suena positivo, cómodo y seguro, ¿por qué salir de ella?.

Tanto en orientación profesional como en crecimiento personal observo que casi siempre la inmovilidad y abrazo a la rutina van ligados a las creencias limitantes, el miedo a lo desconocido y al fracaso. ¡Atrévete a abandonar tu zona de confort! Te cuento cuáles son los pasos:

¿Qué es la zona de confort?

La zona de confort es aquella en la que te sientes seguro. Es un estado de tu mente donde te dejas llevar por la rutina y los mismos hábitos, sin arriesgar, sin grandes cambios, ni emociones fuertes. Desde aquí, parece que puedes tener todo controlado. En realidad, has construido una barrera y suceden cosas que te gustaría cambiar pero no puedes. En tu cabeza resuenan alguna de estas frases:

  • No consigo avanzar en mi carrera profesional.
  • Me aburro en el trabajo.
  • Quiero cambiar de trabajo, pero me da miedo.
  • No valgo para hacer nada más.
  • Me gustaría conocer a alguien, pero nadie me encaja.
  • Encuentro muy difícil relacionarme con personas fuera de mi grupo.
  • Etcétera…

¡Sé valiente! Empieza a cambiar cosas pequeñas y déjate sorprender. Ahora, es cuando más debes creer en ti.

Para salir de tu zona de confort tendrás que llevar a cabo un proceso que pasa por cuatro niveles de aprendizaje. En resumen, lo primero es liberarte de las creencias limitantes o intrayectos (término gestáltico). Segundo, trabajar en identificarlas, conocer cuáles son tus creencias limitantes y cómo influyen en tus decisiones. Y, por último, una vez identificadas, podrás comenzar a actuar diferente, convertir en positivo esas limitaciones y ponerte en movimiento.

Los 4 niveles de aprendizaje

En terapia Gestalt trabajo con los cuatro niveles de Abraham Maslow. El concepto de aprendizaje es adquirir nuevas habilidades y actitudes, para ello, debemos pasar por las siguientes fases:

  1. Incompetencia inconsciente: “No sé ni que existe esa competencia en mí”. En esta etapa del aprendizaje desconoces que existe esa habilidad o actitud, por tanto, ni te has preguntado si tú podrías hacer tal cosa. Estás puramente en tu zona de confort.
  2. Incompetencia consciente: “Me doy cuenta de que hay algo que no sé y necesito aprender”. Te surge la inquietud, estás en el “darse cuenta”.
  3. Competencia consciente: “Empiezo a practicar. ¡Me atrevo!”. Por fin, rompes con tus limitaciones y te pones a aprender e integrar esa habilidad o actitud..
  4. Competencia inconsciente: “Lo hago sin pensar”. En esta última etapa ya estás totalmente seguro de lo que has aprendido, por tanto, lo has interiorizado, lo haces sin esfuerzo y de forma natural.

Ahora ya sabes un poco más de cómo actuar para salir de este estado y prepararte para vivir la vida de forma más excitante. ¡Si aún te quedan dudas puedes consultarme a través del formulario en mi página de contacto o en las redes sociales!

Uso de cookies

Utilizamos Cookies propias y de terceros que sirven para acceder y visualizar mejor el contenido, para mejorar nuestros servicios y para la recogida de estadísticas sobre tus hábitos de navegación. Si estás de acuerdo pulsa aceptar o sigue navegando. Si deseas más información pulsa en política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies