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Todos buscamos el éxito en nuestra vida profesional, ya sea con un nuevo puesto de trabajo de más responsabilidad, pertenecer a una empresa puntera liderando un proyecto y grupo de personas, o bien, creando nuestro propio negocio, emprendiendo en lo que nos apasiona… Además, si todo esto conlleva ganar más dinero, ¡bienvenido sea! En cuanto al éxito personal, solemos relacionarlo con tener una buena y amorosa pareja, formar una familia, estar rodeados de buenos amigos y dedicar en el tiempo libre nuestros hobbys y ocios, sean los que sean.

¿Cuántos de nosotros miramos a nuestro alrededor, pensando y fantaseando que la mayoría de las personas que nos rodean tienen éxito y nos decimos hacía dentro: “Y yo soy incapaz de alcanzarlo”? Preguntas como estás solemos hacernos todo el tiempo y muchas están relacionadas con la satisfacción profesional y personal:

  • ¿Qué hace la gente para conseguir tan buenos trabajos?
  • ¿Cómo ha hecho mi primo para tener una empresa exitosa que crea muchos puestos de trabajo y le da un buen beneficio económico?
  • ¿Por qué mi amigo ha podido crear la familia que a mí me hubiera gustado tanto?
  • ¿Por qué me cuesta tanto encontrar mi pareja?
  • ¿Qué le sucede a mi relación de pareja que funciona de forma interrumpida?

Estas y otras muchas preguntas similares seguramente surgen muy a menudo. Luego, cuando la gente viene a sesión de crecimiento personal u orientación profesional salen de nuevo cuestiones similares.

Desarrollo profesional y personal. Bert Hellinger

El crecimiento personal y desarrollo profesional: el éxito

Bert Hellinger explica que el éxito tiene el rostro de nuestra madre. Estaréis pensando: ¿Qué tiene que ver mi madre con mi éxito? Realmente: TODO. He comprobado por experiencia propia y la de muchos clientes que la aceptación desde el corazón de nuestra madre nos lanza al éxito, nos permite crecer en el ámbito profesional y personal. Aceptar desde el corazón no significa haber tenido o tener actualmente una buena relación con ella.

Muchos hemos aprendido desde edad muy temprana que nuestros padres por problemas suyos han estado ausentes por enfermedad, por trabajar muchas horas, o simplemente, los hemos sentido ausentes emocionalmente; es decir, nos han dejado desamparados y provocado un dolor de abandono por no tenerlos como nos hubiera gustado, por no poder recurrir a ellos en los momentos en que los hubiésemos necesitado llevándonos a una decisión interna: “Renuncio a ellos”, “me mantengo a distancia”, “me aparto de ellos”. De esta manera, cuando se acercan a nosotros entonces los rechazamos y nos distanciamos, no nos dejamos acariciar, cerrándonos a ellos y a su amor.

La aceptación desde el corazón de nuestra madre nos lanza al éxito, nos permite crecer en el ámbito profesional y personal, Bert Hellinger

La interrupción temprana del movimiento hacia la madre o padre trae aparejadas graves consecuencias para la vida posterior y para nuestro éxito profesional y personal. En el desarrollo personal, por ejemplo, cuando queremos dirigirnos a alguien como puede ser nuestra pareja, nuestro cuerpo recuerda el trauma de separación vivido de pequeños con nuestra madre y/o padre y nos detenemos. Esperamos a que nuestra pareja se acerque a nosotros y si la pareja se acerca, no soportamos quizá su cercanía. De una u otra manera la rechazamos, en lugar de darle la bienvenida con alegría y abrirle los brazos. A veces, conseguimos abrirnos con muchas vacilaciones y si ocurre es por un breve período de tiempo.

Algo muy parecido sucede con el éxito en nuestro trabajo, nuestra profesión y nuestra empresa. Esperamos que el éxito venga hacia nosotros en lugar de ir hacia él. Un caso sería cuando esperamos por la recompensa sin haber realizado antes la correspondiente tarea, cuando mandamos a otros en lugar de usar nuestras propias manos y tendemos a retraernos en lugar de ir hacia una persona o hacia un trabajo con alegría.

Para evitar este tipo de comportamiento:

Primero, hemos de realizar un movimiento interno hacia nuestra madre y/o padre. Paso a paso aprendemos aceptar a nuestra madre y/o padre como fue, con lo bueno y con lo no tan bueno. Después, podemos ir hacia nuestro éxito y hacia otras personas preparados para hacer algo por ellos, preparados para servirlos, en lugar de dudar y quedarnos esperando que sean ellos quienes se muevan. ¡Vamos hacia ellos!

¿Cómo puedo aprender aceptar a mis padres?

Sólo puede ser superado allí donde comenzó. En realidad, detrás de cada trauma hay una situación en la cual fue imposible un movimiento que hubiese sido imprescindible, lo que hace que permanezcamos en esa situación como petrificados o paralizados, sin movimiento.

El desarrollo personal y profesional ligado al éxito requiere un trabajo interno en muchos casos que se lleva a cabo con un acompañamiento de una Coach o Terapeuta que nos acompaña y nos ayuda a romper incluso muchas de nuestras creencias limitantes que nos impiden avanzar y nos hace dudar de nuestro potencial.

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